reposabrazos.

Que sí, que ya lo sé.

Que sí, joder,
que tengo los dientes torcidos;
pero hace tiempo que dejó de darme miedo reír.

Que no soy demasiado alto,
pero tengo un metro setenta de ilusiones
y sueños por cumplir.

Tranquila,
que sólo son dos besos
para despedirme por educación;
no hace falta que estires todo tu cuerpo,
aún no he abusado de nadie.

Tampoco hace falta que pongas el bolso
a modo de muralla en la sala de cine,
que ya hay un reposabrazos que nos separa
y no pienso ni usarlo.

Tranquila,
que ya sé que soy feo,
pero dicen que no es contagioso.

Que no tengo un buen cuerpo
y me sobran un par de kilos;
perdona si te ha ofendido que tenga
esta pequeña capa de grasa
en vez de una tableta de chocolate.

¡Qué se le va a hacer!

Nadie es perfecto.

Pero es una lástima
que no te quedes a descubrir el resto de mis imperfecciones.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s